La mujer y la sexualidad

La sexualidad en la mujer

En la sexualidad del ser humano participa su cuerpo entero, siendo los genitales y el sistema reproductor los mas directamente involucrados. El conocimiento sobre el propio cuerpo y el de la pareja es fundamental para disfrutar de una verdadera sexualidad. Cada parte debe ser tratada con respeto y delicadeza, por lo que es importante conocer su nombre, cómo funciona y qué reacciones provoca.

El aparato reproductor de la mujer

El aparato reproductor femenino está formado por los órganos sexuales internos y externos que se complementan con las características sexuales secundarias de la mujer como son su estructura corporal femenina y las mamas.

Los órganos sexuales internos, encargados principalmente de la reproducción incluyen básicamente la vagina, útero, trompas uterinas y ovarios. Su función principal es el desarrollo del embarazo.

Los ovarios, encargados de producir mes a mes los óvulos y las hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, son dos glándulas blanquecinas ubicadas a cada lado del útero. Con su forma ovoidea y de aproximadamente 3 cm de largo, 1,5 cm de ancho y 1 cm de espesor son fundamentales en el funcionamiento de todo el sistema reproductivo y sexual. Los ovarios se relacionan directamente con las trompas uterinas que se extienden lateralmente desde el útero hasta el ovario y que miden 10 a 12 cm de longitud y 1 cm de diámetro.

Las trompas uterinas presentan en su extremo distal múltiples prolongaciones denominadas fimbrias que abrazan el ovario y se encargan de atrapar el ovocito e introducirlo en la trompa donde se produce habitualmente la fecundación. El útero, por su parte, es un órgano muscular hueco, de paredes gruesas, en forma de pera, que mide 7 a 8 cm de largo, 5 a 7 cm de ancho y 2 a 3 cm de espesor. Está formado por un cuerpo y un cuello y es el encargado de alojar un eventual embarazo. El útero está compuesto por varias capas, entre ellas el endometrio que descama periódicamente produciendo la menstruación.

La vagina es un conducto virtual de paredes delgadas, de 7 a 9 cm de longitud, que comunica la vulva con el útero. En su extremo cercano al útero, la vagina forma el saco vaginal donde se deposita el semen durante la relación sexual y desde donde los espermios penetran en el útero.

Los órganos sexuales externos se relacionan con el desarrollo de la sexualidad y son básicamente el monte de Venus, los labios mayores y menores, el clítoris y la vulva. El Monte de Venus o "Monte del Amor", es un acolchado de tejido graso blando ubicado sobre el hueso pelviano y cubierto por vello; protege a la mujer durante el acto sexual cuando la penetración es de frente y es además una zona sensible a las caricias por lo que puede participar en el placer sexual.

Los labios mayores, recubiertos en su exterior por vello, cubren y protegen las estructuras más delicadas de la vulva. Los labios menores de tejido eréctil esponjoso son muy elásticos y se distienden durante la excitación sexual. Para algunas mujeres su estímulo es muy agradable.

El clítoris, por su parte, es un órgano muy complejo y especializado. Mide 2 a 3 cm de longitud y participa en la excitación sexual de la mujer. Es tan importante para la mujer, como lo es el pene para el hombre. Por último, la vulva, ubicada entre los labios menores es donde llegan la uretra, la vagina y también donde encontramos las glándulas vestibulares mayores y menores cuya secreción lubrica y facilita la relación sexual.

El ciclo menstrual

El cuerpo de la mujer se prepara periódicamente para la fecundación, estimulando la maduración de un óvulo y preparando el aparato reproductor para la fecundación y anidación del embrión. Cuando esto último no ocurre se produce la menstruación, que es la descamación de la capa interna del útero al no ocurrir un embarazo. Este proceso se repite periódicamente y se denomina ciclo menstrual.

La ovulación

Durante la primera mitad del ciclo menstrual se produce la maduración del óvulo dentro del ovario, el que es expulsado hacia las trompas uterinas alrededor del día 14, aunque esto varía de una mujer a otra. Algunas mujeres pueden sentir la ovulación porque notan una ligera tirantez en la zona baja del abdomen. Durante los días siguientes a la ovulación el óvulo avanza por las trompas uterinas hasta alcanzar el útero.

Normalmente el óvulo puede ser fecundado durante unas 24 horas. Pero el período fértil de la mujer es mucho más prolongado, ya que los espermatozoides pueden sobrevivir hasta cinco días, es decir, una mujer puede embarazarse incluso cuando la relación sexual ha ocurrido varios días antes de la ovulación.

Si un óvulo es fecundado, entonces se produce la fusión de la célula femenina y la célula masculina, tras lo cual empieza la división celular. Una vez alcanzado el útero el embrión se anida en él y continúa su crecimiento.

La sexualidad en la mujer

El desarrollo de una sexualidad plena y su integración en todos los planos y períodos de nuestra vida requiere de conocimiento y preocupación por nuestro propio cuerpo.

Entre los métodos anticonceptivos más usados para prevenir un embarazo se encuentran los anticonceptivos orales, que tomados en forma regular ofrecen una protección frente al embarazo cercana al cien por ciento.

Las píldoras anticonceptivas modernas tienen además un contenido hormonal bajo, que las hace muy seguras al tomarlas de acuerdo a las recomendaciones. Algunas píldoras anticonceptivas también tienen efectos beneficiosos adicionales como son una acción favorable sobre la piel y el cabello, disminuyendo la grasitud de piel y cabello y las impurezas de la piel.